PIL TARIJA, se crea en enero de 1978 dependiente de la Corporación Boliviana de Fomento, con el objeto único y exclusivo de contribuir a la nutrición de la población infantil y promover la producción lechera para atender las necesidades locales, a través de programas orientados a fomentar tales actividades.
En el año 1996, dentro de la política de privatización emprendida por el Estado Boliviano, PIL TARIJA S.A. pasa a propiedad de los productores lecheros, quienes, observando los objetivos primarios y el de contar con un mercado seguro para su producto, se embarcaron en este desafío.
Una próspera industria de lácteos como PIL TARIJA S.A. tiene efectos multiplicadores muy importantes sobre el bienestar del país, proporcionando un excelente fundamento para el desarrollo de la agricultura, y por lo tanto, un marcado afecto sobre el desarrollo económico y social de las zonas rurales. El valor nutricional de la leche tiene efectos todavía más vastos de la población.
PRODUCCION LECHERA Y DESARROLLO ECONÓMICO
En el país, más del 40% de la población vive generalmente en zonas rurales. Es, pues, muy importante promover el desarrollo social y económico de estas poblaciones.
Las condiciones imperantes en el campo son de tal naturaleza que, con frecuencia, los métodos de labranza sólo dan alimentos suficientes para la familia, o en el mejor de los casos, permiten producir cultivos para atender las necesidades de una población urbana para el agricultor desconocida, y por la que percibe una módica cantidad de dinero en efectivo, que en muchos casos, no resulta suficiente para su subsistencia.
La leche es el único producto agrícola que puede proporcionar ingresos cotidianos y suficientes. Es prioridad, pues, de PIL TARIJA S.A. incentivar al agricultor a producir leche y a interesarse en este producto, proporcionándole un mercado seguro para su producción, haciéndole apreciar el valor financiero que tiene para él la leche recogida con regularidad y cobrada periódicamente. Al poseer dinero, no cabe duda de que el productor lechero procurará gastarlo para mejorar su nivel de vida, estimulando así el comercio local de diversos productos para su familia, o de alimentos y equipo lechero. Cuando varios agricultores de una misma zona empiezan a hacer lo mismo, se produce un impacto considerable sobre el desarrollo social y económico de la comunidad en su conjunto. Así ha quedado demostrado en numerosas ocasiones en que la apertura de un centro de acopio lechero donde se lleva a diario la leche, ha mejorado el nivel de vida, no sólo del agricultor, sino de otras personas residentes en la zona. El comercio local de todos los productos básicos se ha visto beneficiado por la acción vigorizante que ha significado para la economía local el dinero procedente de la venta de leche cruda a PIL TARIJA S.A.
En este contexto, PIL TARIJA S.A. se constituye en la empresa que genera actividad en más de 500 familias dedicadas a la producción de leche en la región, promoviendo el desarrollo social y económico.